miércoles, 26 de septiembre de 2012

Pseudomonas aeruginosa: vitaminas D y C

Os recuerdo que yo no soy médico.

Uno de los patógenos con los que te puedes ir de regalo de un hospital, como le ha ocurrido a un familiar mío, es la bacteria pseudomonas aeruginosa, altamente resistente a antibióticos.

Pues bien, lo que sí se puede intentar, al menos, es que el médico que nos lleve lea información al respecto de un par de tratamientos complementarios... o leerlos nosotros si somos más experimentalistas. He de confesar que personalmente, así como mi padre, nos hemos saltado directamente al hágalo usted mismo.


Vitamina D

Cutting Edge: 1,25-Dihidroxyvitamina D3 es un inductor directo de la expresión de los genes de péptidos antimicrobianos. Tian-Tian Wang et alter.
Es más, 1,25(OH)2D3 [calcitriol] induce un correspondiente incremento en las proteínas antimicrobianas y la secreción de actividad antimicrobiana contra patógenos incluyendo pseudomonas aeruginosa. 1,25(OH)2D3 regula así directamente la expresión de genes de péptidos antimicrobianos, revelando el potencial de sus análogos en el tratamiento de infecciones oportunistas. 


Después de leer al Dr. Cannell acerca de irradiación directa de la sangre y sobre el resfriado común, me he quedado con la impresión de que la vitamina D no va a ser efectiva al menos contra estafilococo aureus, rinovirus y gripe B. Sin embargo parece que estamos de suerte con la pseudomonas aeruginosa, y sí parece un tratamiento a probar.

La cuestión es, ¿esperamos a que nos inyecten un análogo (mala copia patentable) del calcitriol (explicado en la otra entrada) o nos ponemos las botas de su precursor, vitamina D3 (con o sin apoyo médico)?

Yo iría con el enfoque del Dr. Cannell:


Vitamina C

Que no se diga que no hay opciones...

Primero, estudio in vitro como agente potenciador del efecto de antibióticos.

Acción bactericida del ácido ascórbico sobre Pseudomonas aeruginosa: Alteración de la superficie celular como posible mecanismo. B.D. Rawal.
Las células de p. aeruginosa, lavada y en suspensión isotónica de fosfatos conteniendo ácido ascórbico, se vuelven susceptibles a la acción de polimixina, eritromicina, cloranfenicol, neomicina y tetraciclina.

Segundo, su eficacia en experimentos con animales.

Vitamin C e infecciones en animales. Harri Hemilä.
Rawal et al. (1974) comunicaron que la supervivencia de ratones infectados con pseudomonas aeruginosa se incrementó mediante suplementación con vitamina C en modo dosis-dependiente.

Vale, sí, el estudio es en ratones... pero os recuerdo que estos tienen intacta su producción de ácido ascórbico en sus hígados, por lo que veo altamente plausible que si a ellos les va bien una cantidad extra, mejor le vendrá a un humano.

Tercero, experiencia clínica de su uso tópico, oral e intravenoso para evitar problemas con pseudomonas en quemaduras.

Observaciones sobre la dosis y la administración del ácido ascórbico cuando se emplea más allá de su rango como vitamina en patología de humanos. Dr. Klenner.
La Pseudomonas no será un problema, dado que el ácido ascórbico destruye la exotoxina sistémica y local.


¿Tratamiento?: yo empezaría saturando en vitamina C oral simultáneamente al tratamiento con antibióticos.


Dada la disyuntiva de si probar con vitamina D o con vitamina C... yo le daría a las dos.